queda claro pues, que Yurécuaro merece más

El 5 de febrero ha sido una excelente excusa para recordarnos el compromiso mutuo entre representantes y representados para con el respeto a la Carta Magna, pilar y fuente de las leyes que rigen las actividades cotidianas de los mexicanos.Cuando en 1997 la Cámara de Diputados por primera vez no queda integrada por una mayoría priísta, inicia una verdadera vida autónoma del poder legislativo. Asume finalmente responsabilidades y atribuciones que solamente por escrito se reconocían, pero no se ejercían en la práctica parlamentaria.Nuestros diputados al parecer han alcanzado la mayoría de edad. El PRI ha tenido que aprender a ser oposición y en el PAN hemos tenido que aprender a ser Gobierno.Y una de las primeras acciones que el Gobierno Federal emanado de Acción Nacional ha impulsado fuertemente es lo referente a la transparencia.La transparencia en la acciones de Gobierno ayuda, promueve y crea una conciencia en los ciudadanos respecto de sus derechos. Pareciera ser que hasta ahora estamos entendiendo que no son necesarias palancas o maniobras extraordinarias para enterarnos de lo que hace el Gobierno. Sorprende ahora la facilidad con la que nos podemos enterar de las fechas y las condiciones para venderle un producto al Gobierno, o de participar en alguna licitación pública. De hecho, el término “licitación pública” apenas estamos acostumbrándonos a utilizarlo, cuando debimos entenderlo hace mucho tiempo.Y por otra parte, el mismo Gobierno Federal sabe que de sus actos, puede solicitar información cualquier ciudadano en cualquier momento.Esta apertura es clave, es necesaria y es exigida por los ciudadanos de Yurécuaro. El Presidente Calderón ha profundizado en este terreno y nos ha puesto la muestra contundentemente.Las frases “Estado de Derecho” y “En el marco de la Ley” no pueden seguir siendo utilizadas como mera retórica. Hagámoslas nuestras y démosle sentido práctico. Letra viva. En este escenario, queda claro pues, que Yurécuaro merece más. No se puede dar el lujo de quedar atrás. Tengámoslo presente en fechas próximas cuando se nos dé la oportunidad de elegir a nuestras autoridades locales.